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25 de agosto de 2026

Cómo elegir la fuente de magnesio correcta para tu producto: bisglicinato, óxido y por qué no son lo mismo

Cómo elegir la fuente de magnesio correcta para tu producto: bisglicinato, óxido y por qué no son lo mismo

En la industria de alimentos y suplementos hay una tentación que se repite una y otra vez: declarar “magnesio” en la tabla nutricional persiguiendo el costo por gramo más bajo. El mercado está inundado de fuentes poco biodisponibles que sobreviven simplemente porque “cumplen” con el expediente regulatorio de aporte mineral.

El problema es que formular con criterio puramente económico es un error técnico. Uno que termina castigando al consumidor y comprometiendo el desempeño del producto terminado.

Lo que dice la evidencia

La disparidad entre sales de magnesio no es un matiz menor: es drástica, tanto en biodisponibilidad como en tolerancia intestinal.

Los estudios clínicos (Vynckier et al., 2020) lo confirman: el óxido de magnesio tiene una biodisponibilidad muy baja, lo que lo hace poco útil cuando el objetivo es elevar los niveles sistémicos de magnesio.

En el otro extremo está el bisglicinato —magnesio quelado con glicina—, que ofrece una biodisponibilidad muy alta (superior incluso a otras formas de magnesio) y una excelente tolerancia intestinal: se absorbe en el intestino delgado sin generar el malestar digestivo típico de otras sales, y sin competir con otros minerales.

Ahora bien, “mejor” no significa “único”. Según la funcionalidad que busques y la matriz en la que vas a trabajar, otras formas de magnesio tienen su propio lugar. Aquí la radiografía completa:

Tabla comparativa de tipos de magnesio: glicinato, citrato, treonato, cloruro y óxido
Tabla comparativa de tipos de magnesio: glicinato, citrato, treonato, cloruro y óxido

Qué significa esto para tu formulación

Para el consumidor final, elegir la sal incorrecta se traduce en molestias digestivas y una absorción real mucho menor de la que la etiqueta promete. Pero para el equipo de I+D y para la industria B2B, la sal de magnesio va más allá del dato nutricional: determina la estabilidad organoléptica del producto terminado.

¿Qué es la quelación, exactamente?

La quelación es el proceso mediante el cual el mineral se une a un aminoácido —en este caso, la glicina— formando una molécula que el intestino reconoce y absorbe de forma más eficiente, casi como si viniera directamente de los alimentos.

Comparación visual: magnesio libre vs magnesio quelado atravesando la barrera intestinal
Comparación visual: magnesio libre vs magnesio quelado atravesando la barrera intestinal

Esto se traduce en tres ventajas muy concretas:

  1. Mejor absorción.
  2. Menor efecto laxante.
  3. Mayor estabilidad dentro del producto terminado.

El resultado es un ingrediente que le entrega más al consumidor y, al mismo tiempo, genera menos dolores de cabeza en formulación. Y hay un plus técnico: a mayor porcentaje de quelación, mayor estabilidad frente a interacciones en la matriz alimentaria durante procesamiento y almacenamiento. Esto lo convierte en la opción ideal para dietas vegetarianas o altas en fibra, porque el magnesio quelado reacciona mucho menos con los antinutrientes presentes en los alimentos.

Nuestra postura en Nutreo

El óxido de magnesio no es un “ingrediente malo”. Pero usarlo para elevar magnesio sistémico, o en matrices de consumo diario, sí es un error de diseño. Su rol real está en aplicaciones como antiácido o en usos muy puntuales dentro de tabletas, panificación y matrices secas, donde la solubilidad no es un factor determinante.

Dicho esto, tampoco creemos en la “solución mágica universal”. Tener criterio de formulación significa reconocer que cada ingrediente trae consigo restricciones físicas y químicas propias de la planta de proceso. La función nutricional no se agrega como un insumo aislado: se diseña evaluando los trade-offs entre biodisponibilidad, pH y estabilidad de la matriz.

Lo que tenemos en Nutreo

Contamos con bisglicinato de magnesio quelado disponible en concentraciones de 10% y 19% de magnesio elemental, listo para incorporarse en modificadores lácteos, bebidas en polvo, cereales, suplementos y más.

Anexos: lo que dice la evidencia, en números

Vynckier et al. (2020) adaptan y presentan estos resultados de biodisponibilidad de Mg²⁺ al final del intestino delgado, originalmente reportados por Blancquaert et al. (2019), tanto en estado alimentado como en ayuno:

Gráfica de biodisponibilidad de Mg²⁺ en intestino delgado bajo estado alimentado (fed state). Adaptado de Vynckier et al. (2020), a partir de Blancquaert et al. (2019).
Gráfica de biodisponibilidad de Mg²⁺ en intestino delgado bajo estado alimentado (fed state). Adaptado de Vynckier et al. (2020), a partir de Blancquaert et al. (2019).

Gráfica de biodisponibilidad de Mg²⁺ en intestino delgado bajo condiciones de ayuno (fasted state). Adaptado de Vynckier et al. (2020), a partir de Blancquaert et al. (2019).
Gráfica de biodisponibilidad de Mg²⁺ en intestino delgado bajo condiciones de ayuno (fasted state). Adaptado de Vynckier et al. (2020), a partir de Blancquaert et al. (2019).

En ambas condiciones el patrón de fondo se repite: las formas queladas/orgánicas (bisglicinato, glicerofosfato) se mantienen consistentemente arriba del 60-70%, mientras el óxido —la forma más común en el mercado por su bajo costo— se queda muy por debajo, incluso llegando a 0% de biodisponibilidad en algunas muestras.

Referencias

  1. Schuette, S. A., Lashner, B. A., & Janghorbani, M. (1994). Bioavailability of magnesium diglycinate vs magnesium oxide in patients with ileal resection. JPEN. Journal of Parenteral and Enteral Nutrition, 18(5), 430–435. https://doi.org/10.1177/0148607194018005430

  2. Vynckier, A. K., Vanheule, G., Vervaet, C., & Driessche, M. V. (2020). Types of Magnesium Salt and Formulation Solubility that Determines Bioavailability of Magnesium Food Supplements. J Nutr Food Sci, 10, 781. doi: 10.35248/2155-9600.20.10.781

  3. Blancquaert, L., Vervaet, C., & Derave, W. (2019). Predicting and testing bioavailability of magnesium supplements. Nutrients, 11(7), 1663.

  4. Lawless, H. T., Rapacki, F., Horne, J., & Hayes, A. (2003). The taste of calcium and magnesium salts and anionic modifications. Food Quality and Preference, 14(4), 319–325. https://doi.org/10.1016/s0950-3293(02)00128-3)

  5. Arii, Y., Sano, Y., & Nishizawa, K. (2021). Direct comparison of the tofu-like precipitate formation by adding different coagulants: magnesium chloride and glucono-δ-lactone. Heliyon, 7(6), e07247.